HOME STAGING EN VIVIENDAS HABITADAS

Juani San Miguel

Cuidando los detalles en todo el proceso: más allá de hacer home staging.

Cuando se trata de hacer home staging en una vivienda habitada, en un HOGAR, es importante tener empatía y cuidado en los detalles.

La venta de una casa es mucho más que una simple transacción inmobiliaria. Implica emociones profundas y significativos cambios en la vida de quienes atraviesan este proceso.

Una vivienda no es simplemente un conjunto de paredes y techos; es un lugar lleno de recuerdos, identidad y experiencias compartidas. Por ello, vender una casa habitada puede desencadenar emociones encontradas que van desde la nostalgia y la tristeza hasta la esperanza y el alivio. En el manejo de esas emociones es donde un buen profesional del home staging toma un papel más que relevante al intervenir en viviendas habitadas.

Las viviendas amuebladas y habitadas son espacios marcados por la presencia, son lugares cargados de lo cotidiano, de la vida actual colonizada por los objetos que con el tiempo hasta se vuelven transparentes a los ojos de quien las habita. Fotografías personales, imanes en los frigoríficos, calendarios personalizados que marcan los días y un sinfín de huellas personales que apenas percibimos con el automatismo diario y la costumbre. Por ese motivo, es necesario la figura de una persona que cuente con la mirada renovada y los conocimientos necesarios para preparar ese espacio para los ojos del comprador.

Como agente inmobiliario especializado en home staging, he tenido el privilegio de acompañar a numerosas personas en este viaje emocional. Cada historia es única y está marcada por las circunstancias personales de quienes están vendiendo su hogar. Desde familias en busca de un nuevo comienzo hasta personas mayores que buscan un espacio más acogedor. Cada situación presenta sus propios desafíos y oportunidades.

Fotografías: Juani San Miguel

¿Cómo preparar una casa para la venta si sus propietarios aún viven en ella?

Una parte fundamental de mi trabajo es ayudar a los clientes a preparar su hogar para la venta, especialmente cuando aún están viviendo en él. Esto requiere una combinación de habilidades técnicas y sensibilidad emocional para transformar un espacio íntimo en un lugar atractivo y neutro para los potenciales compradores.

El Profesional de Home Staging no debe olvidar nunca que quien decide poner una casa en venta está viviendo un momento de cambio, puede ser un traslado de ciudad, la llegada de un nuevo miembro en la familia, una separación, un nuevo proyecto de vida, etc.

Afrontar la necesidad del desapego para mí es primordial en este proceso. Ayudar a los propietarios a desprenderse emocionalmente de su hogar puede ser un paso crucial para facilitar la transición hacia una nueva etapa de sus vidas. Esto implica escuchar activamente sus preocupaciones y motivaciones, y trabajar en conjunto para crear un ambiente que refleje el potencial de la propiedad y atraiga a posibles compradores.

Conociendo el funcionamiento interno de las personas que habitan la casa que se quiere vender, analizando sus hábitos y teniéndolos en consideración, intervenir en una vivienda habitada se convierte en un proyecto a desarrollar en sintonía con el propietario, haciendo equipo.

En la fase donde el home stager comienza a preparar la vivienda, es imprescindible el conocimiento de técnicas de orden y despersonalización, facilitando el día a día al cliente vendedor y explicándole claramente cómo va a ser el proceso de visitas de potenciales compradores.

La mirada atenta del profesional se vuelve indispensable para entender cómo viven el día a día sus propietarios actuales y así poder proporcionar una puesta en escena efectiva. Tener en cuenta lo que van a necesitar más a menudo y lo que no van a utilizar e invitarles a que se deshagan de lo innecesario, será la clave del éxito de un buen Home Staging en viviendas habitadas.

Fotografías: Juani San Miguel

Un caso de éxito.

Una historia que nos puede ayudar a comprender la importancia de este proceso es la de Ana, una madre soltera con tres hijos adolescentes y sus mascotas. Ana necesitaba vender su hogar para buscar un espacio más adecuado para su familia, pero la tarea de organizar la casa para las visitas era abrumadora. Como su agente inmobiliario y home stager, me comprometí a ayudarla en cada paso del camino.

Comenzamos por una cuidadosa planificación, identificando las áreas clave que necesitaban atención y estableciendo un plan de acción para preparar la casa para las visitas. Trabajamos juntas para despersonalizar el espacio, guardando recuerdos y objetos personales para permitir que los potenciales compradores imaginaran el lugar como su propio hogar.

El proceso no fue fácil, pero con paciencia, empatía y dedicación, logramos transformar la casa de Ana en un espacio acogedor y atractivo para los posibles compradores. Gracias a nuestra colaboración y al trabajo en equipo, logramos vender la propiedad en poco tiempo y con éxito.

Esta experiencia reforzó mi visión de la necesidad del cuidado en todo el proceso y la importancia de trabajar desde la comprensión y la confianza con los clientes. Cada detalle cuenta, y al poner cuidado y atención en cada paso del proceso, podemos ayudar a nuestros clientes a lograr sus objetivos de manera efectiva y satisfactoria.

En resumen, el home staging en viviendas habitadas es mucho más que una transformación de su aspecto. Es un proceso profundamente humano que requiere atención plena, cuidado en los detalles y una sólida relación de confianza entre el profesional y el cliente. Al trabajar conjuntamente, podemos convertir un hogar lleno de recuerdos en un espacio que inspire nuevos sueños y posibilidades.

Fotografías: Juani San Miguel
Compartir
  , , ,


error: ¡Contenido protegido!